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Conciencia Política de las Mujeres

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REDEFINICIÓN DEL CONCEPTO DE "POLÍTICA" Conciencia Política de las Mujeres

En la revista anterior, número 8,  publicamos la primera parte de de este estudio en el que las autoras, del Colectivo Lanbroa, reflexionan sobre las diferentes formas de relacionarse con la "política" que tienen las mujeres. Para ello se investigó a mujeres políticas, académicas, de izquierdas, progresistas, feministas, amas de casa… Y terminaban el estudio con unas conclusiones. En esta segunda entrega se redefine el concepto política y ofrecen unas alternativas.

 

Solidaritate honek ez du sexista den gizarte baten aurresuposaketekin edo andreen klaseko interesen aurka gizonekin bat agiten duten andreen ekintzaren kritika ezabatzen

ALTERNATIVAS

Desde aquel concepto originario que definía la "política" como "la preocupación por el funcionamiento de la polis o ciudades-esta-dos" hasta hoy, su definición se ha ido complejizando en paralelismo con el desarrollo de las ciudades y estados.

Se han dado múltiples definiciones del concepto de política:

La Real Academia de la Lengua la define así:

 

Política: Perteneciente o relativa a la actividad política- Dicho de una persona que interviene en las cosas de gobierno y negocios del Estado- Arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados- Actividad de quienes rigen o aspiran a regir los asuntos políticos- Actividad del ciudadano cuando interviene en los asuntos públicos con su opinión, con su voto, de cualquier otro modo.

 

María Moliner: Arte y actividad de gobernar un país, así como, conjunto de actividades relacionadas con la lucha por el acceso al gobierno.

Habilidad y tacto en el manejo de los asuntos que hay que tratar con la gente.

 

Otras definiciones identifican política con:

»El arte, doctrina u opinión referente al gobierno de los Estados.

»Actividad de los que rigen o aspiran a regir los asuntos públicos.

»Actividades que tienen que ver con el Estado.

»La política aparece vinculada al ejercicio del poder en cualquier ámbito que éste ocurra y "lo político" como el conjunto de actividades atravesadas por relaciones de poder y desigualdad.

 

La participación política la definen como: aquellas actividades voluntarias por parte de los ciudadanos individuales que tratan directa e indirectamente de influir en las decisiones políticas a diferentes niveles del sistema político.

 

PARA NOSOTRAS, el concepto de política, viene definido por un conjunto de indicadores, tales como:

 

»Preocupación por la cuestión pública.

»Capacidad de gestionar la sociedad.

»Ocupación que garantiza los derechos de la ciudadanía.

»Crear los mecanismos que garantizan una convivencia positiva.

»Dinamizar la conjunción de derechos y deberes de la ciudadanía.

»Actividad para impulsar la evolución de los colectivos desde criterios de desarrollo humano global.

 

Si miramos la práctica política actual a nivel mundial, a la luz de estos indicadores, no encontramos apenas ninguna coincidencia. Es más, vemos que en la práctica, la política actual se ha convertido en una gran empresa a la que acuden las personas, grupos, imperios... no a servir a una causa justa sino a servirse de ella.

Es una empresa montada por el poder económico, para mantenerse y extenderse a través de ella. Empresa regida por los criterios de poderío masculino, ejercida en mayoría por los hombres, que tiene un elevado grado de responsabilidad en la situación actual de explotación, hambre, guerras, pobreza, miseria, prostitución, deterioro del planeta...

Seguramente, denunciar, descalificar, revisar de raíz, acabar, con esta práctica política será uno de los primeros pasos par recuperar la conciencia política, que corresponde a toda persona como faceta importante de su desarrollo personal y que nos corresponde a las feministas, como instrumento urgente para incluir nuestro desarrollo y libertad, en el llamado "desarrollo social".

PASOS CONCRETOS QUE PODEMOS DAR PARA PROGRESAR COMO MUJERES FEMINISTAS EN LA CONCIENCIA POLÍTICA

 

»Interés por la información y formación política, como base necesaria para el análisis y formación propios.

»Toma de conciencia feminista de situación social y política actuales que incluye el conocimiento de la situación de subordinación y explotación de la mitad de la población que son las mujeres. Hay mujeres que tienen conciencia de la realidad social descrita habitualmente, pero no, conciencia feminista de la situación del colectivo de las mujeres a nivel mundial.

»Complicidad entre mujeres El conocimiento, basado en los datos reales actualmente de que las mujeres a nivel mundial somos un grupo social o clase social, que parte de tener en común un cuerpo de mujer con lo que ello ha significado y sigue significando, como fuente de explotación para la reproducción, el trabajo y el placer sexual y la conciencia y explicitación de este análisis, nos lleva a la exigencia básica de la complicidad, entre mujeres. Una complicidad que va más allá de las múltiples diferencias que hay entre cada mujer a nivel individual. Ya se encargan los hombres de difundir que hay mujeres sargentos, malvadas, viciosas, perversas... y algunas mujeres de secundarles, recordándonos que conocen a mujeres egoístas, mandonas, malas madres, fachas... Todas las conocemos. Pero más allá de todas las diferencias y defectos personales individuales, como en cualquier otro grupo social (étnico, económico, de edad...) nuestra complicidad se debe de orientar hacia la situación del grupo en tanto que grupo o clase.

 

Organización De la conciencia de que las mujeres somos un grupo social a nivel mundial, con una explotación común, y de la complicidad con este grupo, nace la necesidad de priorizar la organización de las mujeres para superar la jerarquización entre los seres humanos, de la que se deriva y en la que se han basado, todas las demás jerarquizaciones. Priorizar la organización entre mujeres, quiere decir en la práctica, que nos organizaremos a nivel social: en asociaciones de amas de casa, en las diferentes asociaciones de mujeres, en organizaciones feministas con objetivos sociales y a nivel político, en organizaciones políticas feministas, es decir, en partidos feministas. Las organizaciones autónomas de mujeres son, en el momento actual, el requisito imprescindible, para hacer alianzas políticas con todos los grupos sociales y políticos mixtos, como sujetos políticos que coordinan de tú a tú para trabajar por una transformación global de la sociedad.

Decidir el nivel de participación en la organización, es decir, potar por

1. Una participación activa, que implica:

» Colaborar a que funcione una adecuada infraestructura, para que existan los recursos humanos y materiales básicos.

» Colaborar a construir la estructura organizativa: la ideología básica, los objetivos, el plan de acción métodos de acción, estrategias, responsabilidades...

2. Una participación de apoyo que implique:

» Apoyo moral en el entorno en el que se vive.

» Aportación económica.

» Colaboraciones personalmente elegidas.

Impulsar que la organización política feminista adelante el modelo de sociedad a la que aspira

 

Para ello, dinamizar un modelo de referencia de organizaciones política, basado en una nueva ética, regida por criterios de desarrollo humano, tanto en las reilaciones personales internas como en las relaciones sociales y políticas. Esto exige por coherencia, la descalificación de la violencia como instrumento de resolución de problemas.

Elaboración de un programa que formule medidas concretas de transformación social, para el bienestar de mujeres y hombres y para el desarrollo de los pueblos.

Acción social e intervención política para la puesta en práctica de este programa.

Aspirar a la gestión política con voz propia como sujetos políticos y no desde la subordinación aceptada.

Para ello, afrontar el camino electoral y esto exige hoy, la existencia de partidos políticos feministas como un instrumento para la gestión directa del programa formulado.

Hemos conseguido que las mujeres vayan entrando poco a poco en los parlamentos europeos, pero falta aún que entren las propuestas políticas hechas desde partidos feministas. En un paso necesario, transitorio, a realizar a corto y medio plazo, hasta que los hombres y mujeres acepten que el desarrollo de la comunidad humana sea gestionado por los hombres y mujeres en base a su capacidad, elección y responsabilidad, incluyendo los criterios propuestos desde la filosofía feminista. Un partido político, que no imite, ni reproduzca los códigos de funcionamiento de los actuales, sino que sea capaz de crear un nuevo referente de organización, como instrumento político.

Alianzas políticas con otros colectivos que están sometidos a explotaciones y opresiones, para emprender acciones comunes en beneficio de todas las personas. Los objetivos marcados, las posibilidades concretas en cada momento, los códigos de relación política, y otras circunstancias particulares, determinaran las alianzas que de hecho son posibles.

Orientar todo el trabajo social y político hacia la construcción de un modelo solidario de sociedad El Feminismo Político aportará así una nueva propuesta de justicia global para las mujeres y para los hombres.

EL FEMINISMO COMO ALTERNATIVA POLÍTICA

 

El Alderdi Feminista Partido Feminista, en Euskadi, en la presentación pública de sus tesis en marzo del año 2000 expresaba:

"El Feminismo Político es una alternativa de gestión política"

 

A partir de esta opción política que hacemos, manifestamos que no abogamos por la presencia de mujeres en los parlamentos, sean de la ideología que sean, sólo por el hecho de que haya mujeres, sino por que intervengan mujeres que desde el Feminismo, como filosofía global que es, de la persona, la sociedad y la política, aporten alternativas para toda la sociedad.

 

Nosotras desde la experiencia de una organización feminista que lleva 15 años trabajando progresivamente por la transformación de la sociedad, a partir de la recuperación del poder personal que siempre se ha negado a las mujeres, primero hemos visto la necesidad de buscar y ofrecer alternativas concretas como organización social que éramos y después, hemos llegado a exigir públicamente la autoridad política que nos corresponde para optar a intervenir en los órganos de decisión política, no por ser mujeres biológicamente, sino por ofrecer una alternativa global a esta sociedad diseñada y mantenida a partir de una filosofía sexista que ha toca techo y que no ofrece alternativas de vida para la ciudadanía, ni de derechas ni de izquierdas. Así lo hemos demostrado en la presentación de un programa político en las últimas elecciones europeas, el 13 de junio de 1999.

Es cierto, que si las mujeres, sólo por serlo, tenemos el derecho elemental de toda persona de elegir y realizar un proyecto propio de vida, a nivel personal, profesional, social, también lo tenemos para intervenir en la gestión de la sociedad en todos sus puestos. Este derecho, hoy no es discutible.

Pero que las mujeres, por el hecho de ser ciudadanas, estén en el marco político, como han estado los hombres, con sus discursos, sus métodos, sus estrategias..., no aportaría un cambio cualitativo.

Nosotras, estamos planteando, más bien, la urgencia de que el Feminismo tenga un espacio político, como una alternativa que es, a la política actual.

Los hombres han gobernado el mundo desde distintas filosofías, unos mejor y otros peor, unos han sido conservadores de derechas y otros de izquierdas, pero siempre han gestionado la política y siguen haciéndolo, desde una filosofía patriarcal que acepta como si fuera natural o normal, la subordinación del colectivo de las mujeres al de los hombres, para sacar de ello unos sustanciosos beneficios, de tipo sexual, económico, social de bienestar doméstico...

Como ya hemos explicado, aprendiendo de la experiencia de las situaciones ventajosas que les han proporcionado esta jerarquización, la practican también con otros hombres a quienes por algún motivo consideren más débiles.

Los valores que rigen su práctica política para organizar el reparto delos bienes y recursos, para conseguir salud, para educar al pueblo, para hacer las leyes, para cuidar el medio ambiente…, no tienen futuro.

El Feminismo es hoy, una de las filosofías alternativas que aporta una esperanza de transformación social, un Movimiento Social y una opción política, que ha producido cambios sociales importantes.

El Feminismo Político es una alternativa de gestión política, capaz de introducir una nueva forma de gestionar los bienes, la salud, la economía, la educación... beneficiosa para el conjunto de las mujeres, los hombres y la naturaleza y potenciadora de una sociedad basada en criterios de justicia, paz, libertad y solidaridad entre las personas y los pueblos.

Un programa político feminista con posibilidades de realizarlo, aportaría un cambio profundo en la situación económica actual, en los objetivos a conseguir a corto y medio plazo, en los métodos, en los lenguajes, relaciones, en el respeto a los derechos elementales de las personas y pueblos, sobre todo, de los sectores hoy desfavorecidos."

 

Colectivo LANBROA

 

El feminismo político aporta una nueva propuesta de justicia global para las mujeres y para los hombres

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Lunes 29 de mayo de 2017 - 11:35