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De los Dhulces resultados de los esfuerzos de Angustias, a la especulación financiera

Susana Marín Aguilera

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Recuperamos a nuestras mujeres De los Dhulces resultados de los esfuerzos de Angustias, a la especulación financiera

Ahora que a diario hay motivos para indignarse por los resultados de la especulación financiera y las consecuencias de invertir en productos financieros y no en capital productivo, conviene resaltar un ejemplo cruel y sangriento de estas consecuencias.

En 1965 un matrimonio emprendedor del barrio de Bellavista en Cajar, Granada, monta una granja para suministrar huevos al por mayor. El negocio sufría una enorme competencia y no puede prosperar. Es entonces cuando a ella, a Angustias Amador Fernandez se le ocurre utilizarlos para hacer flanes, con su receta casera de toda la vida.

Llegó un momento que tal cantidad de flanes no era consumida por la familia y Angustias decide darlos a probar al vecindario y amistades, ahora nos parece lo más normal del mundo, pero hay que remontarse a una época en la que no se podrían comprar postres fríos y ya elaborados, sólo se podía comprar fruta en las tiendas y supermercados.

Su marido , Ignacio Fernandez, era cartero de profesión y había emigrado durante su juventud, como tantos granadinos a Alemania. Allí conoció que existían unos hornos muy avanzados utilizados para cocer el pan. Lo que hoy llamamos espíritu innovador los empuja a viajar a Alemania y convencer al fabricante a que los adapte para poder cocer en ellos los flanes, la ingeniería industrial haría el resto. Mientras, Angustias en Cájar le pide prestados los libros de química a su hermano y por las noches estudia y practica hasta conseguir que la leche, el huevo y el azúcar pudieran conseguir que mediante la utilización del frío el flan se conservara sin renunciar a los productos naturales. No se amilanó hasta conseguirlo y fue ella quien resolvió el problema bio-alimentario. En esta carrera de obstáculos faltaba uno más, un obstáculo que la enfrentaría con el oligopolio del aluminio que era necesario para fabricar el envase para los flanes diseñado por Ignacio. Tuvieron que inventar otra máquina ya que el envase coarrugado no estaba catalogado y para ello, buscar socios por Europa, en la que aún existían fronteras entre los europeos.

Los primeros flanes vendidos, se los comieron los niños del Colegio Santo Domingo del barrio del Realejo en Granada y es la propia Angustias quien repartía en un “Dos Caballos Gris”. La clientela va aumentando , su primer empleado fue Anacleto quien ayudaba a Angustias a cocer los flanes, y en 1968 se constituye la sociedad anónima. Ocho años más tarde, la empresa abandona Cájar para instalarse en las actuales instalaciones de la carretera de Málaga a las afueras de Granada capital. Es Ignacio la cara visible y Angustias quien desde un segundo plano tira del carro de Dhul. Se dice de ella que era una mujer sencilla y humilde con una gran conciencia social. Maestra de formación, les impartía clases a las mujeres de la fábrica y les animaba a estudiar y a ascender. En 1982 Ignacio viaja a California y abre una filial de la empresa que factura por entonces mil millones de pesetas. Ese mismo año un empresario muy conocido "zumba" por Granada y se entrevista con Angustías a la que le pregunta por la posibilidad de comprar su empresa, la respuesta es rotunda: ¡Nunca mientras yo viva!

Angustias Amador Fernández, muere en 1985 y su empresa tal y como ella misma anticipó, fue vendida tres años más tarde al “empresario de la abeja”, en 1988 contando con 1.000 empleados directos, la mayoría de ellos mujeres de los pueblos de la vega granadina, y otros 1.500 indirectos, una red de distribución por toda España, una gama completa de productos fríos y un volumen de beneficios de 2.000 millones de pesetas de las de 1988.

Desde entonces, se cuentan los dhulces recuerdos y amargos resultados. Ahora su futuro corre paralelo al de unas galerías muy preciadas. Se acabó invertir en producción, comienza la especulación financiera. Los trabajadores, los inversores y los pueblos de la vega granadina temblando como flanes.

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Miércoles 23 de agosto de 2017 - 14:02