Pelean por el voto femenino
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Frases como: "Las presidenciales de 2004 se convierten en las más caras de la historia"; "El coste de la campaña y de nuestras elecciones continúan incrementándose"; "En las arcas republicanas quedan todavía 152 millones de dólares"... han llenado las páginas de los diarios, machaconamente durante casi todo el mes de octubre. Por fin, para bien o para mal, llegan a su recta final y podremos tener un merecido descanso auditivo-visual.

  De todo el mundo es bien sabido que EE. UU, hoy por hoy y mal que nos pese, es el Rey de Reyes. Ahora bien, una cosa es saberlo y otra es hacerle la cama, y peor aún, gratuitamente. Es sorprendente como todo el "mundo mundial" –como diría nuestro genial Manolito Gafotas- está pendiente del trasiego de las presidenciales de allende los mares. Quizá no sea para menos, pero a mi, no deja de sorprenderme. No deja de sorprenderme el hecho de que nuestros diarios enuncien titulares y posteriormente desarrollen la noticia en base a frases como: "Las presidenciales de 2004 se convierten en las más caras de la historia"; "El coste de la campaña y de nuestras elecciones continúan incrementándose"; "En las arcas republicanas quedan todavía 152 millones de dólares"... Como si coste fuera igual a calidad, cuando es, o debería ser, todo lo contrario. Si una persona es buena –no solamente de bondad- no le hace falta tanto oropel. ¿O no?   Pero claro, los valores que cuentan y se veneran en la sociedad actual son dinero y poder: dinero para comprar a quien y todo aquello que apetezca; poder para aplastar a aquel que no acate las órdenes, y así, con estos preceptos, gira el mundo en el orden que EE.UU quiere que gire. ¡Hasta celebramos Halloween como si fuera fiesta nacional!   A mi – y a una gran cantidad más de personas, espero- me da igual que gane Kerry o Bush; ninguno de los dos me inspira confianza alguna y, como sabemos, a los dos les importa un comino que Sudán venga padeciendo un conflicto bélico que dura veinte años: "...casi dos millones de muertos y un número indescifrable de refugiados y desplazados que aún buscan un lugar donde poder cuando menos sobrevivir..."; que niñas, niños y adultos estén muriendo de hambre –y de otras cosas- en Irak, India... Hasta en su opulento país, hay gente que pasa hambre. Lo más seguro es que ni lo sepan... (¿).   Pero hay otra cosa que me asombrar mucho más que todo esto y es que las minorías latinas, asiáticas, africanas... sigan apoyando a semejantes especímenes. Me impresiona que a pesar de las multitudinarias demostraciones en todo el mundo contra Bush, el sujeto siga donde está y, encima, haciendo declaraciones prepotentes y que nadie le haya tapado la boca, por ejemplo con una tarta rellena de los siguientes ingredientes: hipocresía, falso puritanismo, soberbia, prepotencia, racismo, misoginia... y edulcorada con todo el sufrimiento que ha causado durante su legislatura. Seguro que el notas ¡hasta tiene una buena digestión!   No sé por qué me desconcierto de esta manera. Aquí en Europa, nuestros mandatarios (son todos hombres, ¿no?) no son mucho mejores. Dan ganas de cogerse la mochila, un buen libro, una muda y provisiones por unos diítas y emigrar a... Por las barbas de Júpiter, ¿y a donde? ¿Puede alguien darme una pista?   Se me fue la onda, perdonen ustedes. Es que me meto en mi mundo y me olvido del tema principal de este artículo. Es que para una chorrada de elecciones – al fin y al cabo ¿hay algo más irrelevante que unas elecciones, y además norteamericanas?-, se han gastado oficialmente, unos 4.000.000.000 millones de dólares, es decir 665.544.000.000 millones de pesetas (lo convierto en pesetas porque los euros no dan todavía el valor real del dinero, ¿no creen ustedes?). Si son capaces de gastarse este dinero por unas elecciones, no puede sorprendernos que se gasten lo que se han gastado por invadir, por ejemplo Irak.   Ustedes se van a reír y van a pensar que soy una simple, pero ¡por Júpiter! , desearía ser Harry Poter, o bueno mismamente la maga Morgana. Lo que iba a disfrutar con semejante varita mágica. Pero como por el momento no se me han entregado los poderes, pues tendré que seguir dando por el culillo hasta que el cuerpo aguante ¡Y que ustedes me soporten!  Charito Piedra, periodista 

Nota: Cuando esta noticia salga en la Web cualquiera de estos dos candidatos habrá salido elegido. El reportaje llega con un poco de retraso pero hemos pensado que debíamos incluirlo de cualquiera de las maneras.

 LA 'BATALLA ELECTORAL'  Kerry pelea por una base demócrata: las mujeres  No ha sido casual que John Kerry apareciera el martes en el programa Live With Regis and Nelly (programa de actualidad, N de T) y recordara sus días como joven fiscal en un caso de violación. Tampoco es casual que viajara de Nueva York a Jacksonville para promover sus propuestas de asistencia médica. O que haya presidido un foro sobre seguridad nacional con un público exclusivamente femenino.  Estas apariciones forman parte de un fuerte giro en la campaña de Kerry para recuperar votos que los demócratas piensan que les pertenecen: los votos de las mujeres. En las últimas semanas, el personal de la campaña de Kerry observaba con cierto nerviosismo las encuestas que mostraban un desgaste del apoyo al senador entre las mujeres, una de las franjas electorales más firmes del partido demócrata. En una encuesta del New Cork Times/CBS, realizada la semana pasada, era más probable que las mujeres registradas para votar eligieran a Bush que a Kerry: 48 por ciento se llevaba el primero mientras que el segundo obtenía un 43%. En 2000, el 54% de las mujeres votaron a Al Gore -el candidato demócrata- mientras que el 43% se inclinó por Bush. Encuestadores demócratas y republicanos dicen que la razón del cambio este año se debe al hecho de que el tema que inicialmente Bush planteaba como parte de su mensaje general (quién sería el mejor candidato para proteger al país de los terroristas) es ahora especialmente convincente para las mujeres. Otros decían que la confluencia de dos acontecimientos -la convención republicana repleta de escenas provocativas de la tragedia del 11 de septiembre y el ataque terrorista sobre una escuela en Rusia- habían ayudado a cambiar la dinámica electoral entre este grupo crítico de tal modo que un nuevo reto aparecía en la campaña de Kerry. Mark Mellman, encuestador de la campaña de Kerry, comentó que no estaban especialmente preocupados por el reducido apoyo de las mujeres. "No lo traduciría como un problema sino como una oportunidad", dijo Mellman. También señaló que un grupo de viudas de las víctimas del 11 de septiembre se habían adhirieron a Kerry la semana pasada, mostrando este hecho como evidencia de que las mujeres "pensaban que Kerry era más capaz para proteger el país". En el momento que Kerry está intentando recuperar a las mujeres, Bush procura hacer lo que Karl Rove -principal asesor político del presidente- había prometido hacer este año: desafiar a los demócratas en su propio terreno; en este caso, hacer un lanzamiento directamente a las mujeres. Una y otra vez Bush le cuenta a la audiencia las nuevas libertades de las mujeres afganas, liberadas cuando los Estados Unidos derribaron a los talibanes y en sus mítines a menudo se ven carteles que rezan "W stands for Women" (W es la sigla de mujeres). En otra aparición Bush se presentaba como defensor de de su nación y directamente habló sobre el ataque terrorista en Rusia, donde los extremistas mataron a más de 300 personas, la mitad de ellos niños, en una escuela. En otro discurso en las Naciones Unidas, mencionó a una madre rusa cuyo hijo se encontraba vivo pero que había perdido a su sobrino en el tiroteo. "Los niños rusos no han hecho nada para merecer semejante sufrimiento y menos aún la muerte", dijo Bush. También el mes pasado, Kerry se resintió en los sondeos por los ataques del 'Swift Boat Veterans for Truth", un grupo que desafiaba su trayectoria en Vietnam y que por otra parte destacaba sus actividades anti-bélicas en los 70. Un estratega demócrata comentaba que el fracaso de Kerry para defenderse de este ataque había alimentado la idea, especialmente entre las mujeres casadas, de que no lucharía por ellas y sus hijos. Y, añadió que: "es por esto por lo que Kerry debe ahora reconstruir su imagen basándose en su fuerza". Mientras que es obvio que Kerry ha perdido apoyo entre las mujeres, algunos sondeos señalan que todavía está ligeramente por delante de Bush. Diane Feldman, una encuestadora de la campaña de Kerry, dijo que no aceptaba que Kerry estuviese perdiendo puestos entre las mujeres, e insistió que el sondeo de la propia campaña mostraba al candidato ganando entre las mujeres. La Sra. Feldman no estaba dispuesta a revelar los números pero dijo que mostraban el apoyo a Kerry entre las mujeres "menos de lo que esperaríamos en los sondeos del día de las elecciones, y tenemos espacio para que aumenten". "Les estamos ganando, pero no por tanta diferencia como nos gustaría", agregó. Y añadió que estaba segura de este pronóstico porque las mujeres tradicionalmente suelen decidirse tarde. El Sr. Mellman lo planteó de la siguiente manera: "tenemos todas las expectativas de que las indecisas se decantarán por John Kerry, y él está haciendo un esfuerzo considerable para llegar precisamente a esas mujeres votantes". Media docena de viudas del 11 de septiembre refrendaron a Kerry, y su campaña ha utilizado a un grupo de "madres del ejército", con hijos en Irak, para hablar a su favor en varios estados decisivos. "Hay muchas más mujeres que hombres preocupadas porque ocurra un ataque en su ciudad", señalaba Celinda Lake, encuestadora demócrata especializada en el electorado femenino. La Sra. Lake apuntó que el sentimiento de temor era una consecuencia natural de los ataques del 11 de septiembre y se reafirmó cuando los extremistas se hicieron con la escuela en una región remota del de Rusia. "Las imágenes de Rusia fueron especialmente intensas para las madres", dijo Lake, añadiendo que estaban especialmente alarmadas al ver a niños asesinados en una escuela y en un pequeño pueblo. "Esto es muy, pero que muy desconcertante para las mujeres". Mientras que la encuesta a las mujeres del Times/CBS mostraba que veían igualmente a los dos candidatos capaces de tomar las decisiones correctas para proteger al país de otro atentado terrorista, por otra parte expresaban más confianza en Bush. El 48% de las mujeres dijo que tenía mucha confianza en el actual presidente y el 25% tenía algo de confianza, mientras que el 29% dijo que tenía mucha confianza en Kerry, y el 35% algo de confianza. Ed Goeas, un encuestador republicano, dijo que cuando se preguntaba a los electores: "¿Está usted preocupado por ser objetivo de un atentado terrorista?". Generalmente los hombres que viven en grandes ciudades respondían que sí, pero los hombres de otras partes señalaron que no lo estaban, mientras que las "las mujeres sentían ese temor en todas las partes". Tradicionalmente, existe una distancia entre mujeres casadas y solteras, mientras que las mujeres casadas votan más a los republicanos, las solteras se inclinan por los demócratas. La señora Lake dijo que la distancia entre solteras y casadas es mayor de la esperada, en gran parte debido a la aparición de lo que los analistas llaman las "madres de la seguridad", que principalmente son mujeres blancas, casadas, con hijos y que temen un nuevo ataque dentro de los Estados Unidos. "Las madres de la seguridad" son una prolongación natural de las "madres del fútbol", que emergieron en las elecciones anteriores como un importante y fluctuante sector de votantes. Pero las "madres del fútbol" suelen vivir, principalmente, en barrios periféricos y pueden votar a cualquiera de los dos partidos. Las "madres de la seguridad" viven en todas partes y se inclinan por los republicanos. En el sondeo del Times/CBS, era más probable que las mujeres casadas registradas para poder votar dijeran que votarían al actual presidente (59%) que al candidato a la presidencia 32%). Andrew Kohut, director del Centro de Investigación Pew para el Pueblo y la Prensa, dijo que las mujeres estaban muy confundidas frente al actual panorama político, porque confiaban más en Bush en cuanto al tema del terrorismo pero no estaban nada seguras de que fuera capaz de mejorar la economía del país. "Existe una tensión entre las mujeres de clase media, atraídas por el reconocido poder de Bush respecto al terrorismo y preocupación por su pobre rendimiento en la agenda nacional". El señor Kohut dijo que "Las mujeres serán la noticia de estas elecciones por la forma en que ellas han hecho esta "apuesta". Kohut informó que en las elecciones anteriores, los hombres votaron a Bush tanto como las mujeres lo hicieron por Gore. Ahora bien, "Bush tiene una posición más sólida entre los hombres de la que Kerry tiene entre las mujeres, y si Kerry no puede igualar ese margen entre las mujeres, perderá". Apostilló el señor Kohut.  Autor: The Associated Press Fuente: International Herald Tribune Traducción:laotrapagina.com  

[versión original]

Autora: Katherine Q. Seelye

Fuente: New York Times

Fecha: 22/9/2004

Kerry in a Struggle for a Democratic Base: Women

It was no accident that John Kerry appeared Tuesday on 'Live With Regis and Kelly'' and recalled his days as a young prosecutor in a rape case. Or that he then flew from New York to Jacksonville, Fla., to promote his health care proposals. Or that on Thursday in Davenport, Iowa, he will preside over a forum on national security with an audience solely of women.

 These appearances are part of an energetic drive by the Kerry campaign to win back voters that Democrats think are rightfully theirs: women.

 In the last few weeks, Kerry campaign officials have been nervously eyeing polls that show an erosion of the senator's support among women, one of the Democratic Party's most reliable constituencies. In a New York Times/CBS News poll conducted last week, women who are registered to vote were more likely to say they would vote for Mr. Bush than for Mr. Kerry, with 48 percent favoring Mr. Bush and 43 percent favoring Mr. Kerry.

 In 2000, 54 percent of women voted for Al Gore, the Democratic nominee, while 43 percent voted for Mr. Bush.

 Democratic and Republican pollsters say the reason for the change this year is that an issue Mr. Bush had initially pitched as part of an overall message - which candidate would be best able to protect the United States from terrorists - has become particularly compelling for women.

 Several said that a confluence of two events - a Republican convention that was loaded with provocative scenes of the Sept. 11 tragedy, and a terrorist attack on children in Russia - had helped recast the electoral dynamic among this critical group in a way that created a new challenge for the Kerry camp.

 Mark Mellman, a pollster for the Kerry campaign, said that the campaign was not especially disturbed by the reduced support from women. 'I don't define it as a problem,'' Mr. Mellman said. 'I define it as an opportunity.'' He noted that a group of widows of Sept. 11 victims endorsed Mr. Kerry last week and offered that as evidence that the women 'thought he was better able to protect the country.''

 Just as Mr. Kerry is trying to win back women, Mr. Bush is seeking to do what Karl Rove, the president's chief political adviser, has vowed to do this year: challenge the Democrats on their own turf; in this case, make a pitch directly to women. Mr. Bush frequently tells audiences about the newfound freedoms for Afghan women who were liberated when the United States toppled the Taliban. His campaign rallies often feature signs saying 'W stands for Women.''

 On Tuesday Mr. Bush, who has presented himself as the nation's defender in chief, spoke directly of the attack this month in Russia, where extremists killed more than 300 people, half of them children, at a school. In a speech at the United Nations, he mentioned a grieving mother whose son was safe but who had lost her nephew in the shooting. 'The Russian children did nothing to deserve such awful suffering and fright and death,'' Mr. Bush said.

 Also in the last month, Mr. Kerry suffered in the polls from attacks by Swift Boat Veterans for Truth, a group that challenged his record in Vietnam and highlighted his antiwar activities in the 1970's. One Democratic strategist said Mr. Kerry's failure to fight back against that attack fed a perception, particularly among married women, that he would not fight for them and their children. And, the strategist said, it is one reason Mr. Kerry must now 'rebuild his image on strength.''

 While Mr. Kerry has certainly lost support among women, some polls show he is still slightly ahead of Mr. Bush.

 Diane Feldman, a pollster for the Kerry campaign, said she did not accept that Mr. Kerry was losing among women and insisted that the campaign's own polling showed Mr. Kerry winning among women. Ms. Feldman would not disclose the campaign's numbers but said they showed Mr. Kerry's standing with women 'below what we would expect in exit polls on Election Day, and we have room for growth.' She added, 'we're winning them, but not by as much as we will.' She said she was confident of that prediction because women traditionally were late deciders.

 Mr. Mellman put it this way: 'We have every expectation that those undecideds will break toward John Kerry, but John Kerry is making a very concerted effort to reach out to precisely those women voters.'

 Mr. Kerry has been endorsed by a half-dozen Sept. 11 widows, and his campaign has deployed a group of 'military moms'' whose children are serving in Iraq to speak on his behalf in several swing states.

 'You've seen women much, much more concerned than men that an attack could happen in their hometown,'' said Celinda Lake, a Democratic pollster who specializes in female voters.

 Ms. Lake said the feeling of fear was a natural outgrowth of the Sept. 11 attacks and was reinforced this month when the extremists seized the school in a remote region of southern Russia.

 'The images from Russia were particularly vivid to moms,'' Ms. Lake said, adding that they had been alarmed to see children killed in a school and in an obscure town. 'That's very, very unnerving to women.''

 While women in the Times/CBS poll saw both Mr. Kerry and Mr. Bush as able to make the right decisions about protecting the country from another terrorist attack, they expressed more confidence in Mr. Bush.

 Forty-eight percent of women said they had a lot of confidence in Mr. Bush and 25 percent had some confidence, while 29 percent said they had a lot of confidence in Mr. Kerry and 35 percent had some confidence.

 Ed Goeas, a Republican pollster, said that when voters are asked, 'Are you worried about being a target of a terrorist attack?'' generally men in big cities said they were but men elsewhere were not, while 'women everywhere felt that was true.''

 Traditionally, there is a gap between married women and single women, with married women voting more Republican and single women voting more Democratic. This year, Ms. Lake said, the gap between how married and single women expect to vote is greater than it has ever been, largely because of the emergence of what analysts call 'security moms,'' who tend to be white, married women who have children and who are fearful of another attack within the United States.

 'Security moms'' are an outgrowth of the 'soccer moms'' who had emerged in previous elections as important swing voters. But soccer moms tended to live mainly in the suburbs and could vote either way. Security moms live everywhere and are leaning Republican.

 In the Times/CBS News poll, married women who are registered to vote were far more likely to say they would vote for Mr. Bush (59 percent) than for Mr. Kerry (32 percent).

 Andrew Kohut, director of the Pew Research Center for the People and the Press, said that women over all were 'cross-pressured'' this year because they had more confidence in Mr. Bush on terrorism but were skeptical that he would handle the economy better.

 'There's a tension among middle-class women who are attracted by Bush's perceived strength on terrorism and concerns about his poor performance on the domestic agenda,'' Mr. Kohut said. 'They will be the story of this election: the way women make this choice.''

 Mr. Kohut said that in 2000, men voted for Mr. Bush at the same rate that women voted for Mr. Gore. 'Now,'' he said, 'Bush has more solid strength among men than Kerry has among women, and if Kerry can't match that margin among women, he will lose.''

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