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"El velo más peligroso es el velo de la mente"

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Nawal el Saadawi estuvo en el ciclo de Mujeres con Voz de la Fundación Tres Culturas el pasado mes de Octubre y ofreció una conferencia bajo el título ‘Mujer, política y cultura en el Mundo Árabe’

 "Quitar el velo de la mente de las mujeres árabes" es el propósito de la escritora y fundadora de la Asociación Solidaria de Mujeres Árabes, Nawal el Saadawi, ya que, para esta veterana luchadora feminista, el velo más peligroso no es el que oculta el rostro, sino el que entorpece la visión de la mente. Su voz rasgada exige un cambio del sistema mundial en el que vivimos, globalizado y conectado como una gran tela de araña, donde el sistema patriarcal impide que las mujeres árabes "no puedan leer y, por ende, no puedan tener un orgasmo".

 Nawal expuso, en poco más de cuarenta minutos, una conferencia cargada de experiencias personales y declaraciones desgarradoras de injusticia social cometida contra mujeres, en la que habló de política, colonialismo, capitalismo, religión y mujeres, tal y como ella cree, conectado todo bajo un sistema globalizado que revierte en el avance de las sociedades empobrecidas. "Está todo vinculado: la política global está relacionada con el poder del marido en el ámbito doméstico", explicó.

 Al hilo de ello, subrayó que "al estar todo vinculado, la situación de la mujer y la pobreza en el mundo no sólo están relacionadas con el colonialismo occidental, sino que es consecuencia de ello". Nawal, al hablar de política, no pudo dejar de referirse a la economía, principalmente al "poder colonial de la Casa Blanca", a la que acusó de expandir su visión occidental, poniendo como ejemplos, desde la denominación de las regiones del mundo hasta su particular óptica de la democracia. "Para mí, donde vivo no es Oriente, ni es el Tercer Mundo, porque sólo hay un mundo y mi lugar es mi centro".

 Nawal el Saadawi, que se licenció en Medicina en la Universidad del Cairo, llegó a ser directora de Sanidad Pública en el Ministerio de Sanidad, algo que consideró otra "contradicción de este mundo", dado que hace cincuenta años pudo estudiar una carrera en un país musulmán, mientras que en otros países occidentales las mujeres aún no podían hacerlo. Sin embargo, más tarde fue cesada de su cargo por publicar en 1972 el libro Mujer y sexualidad, un estudio sobre los problemas de la lucha femenina por la igualdad de derechos, que provocó su detención y encarcelamiento ante el rechazo de las autoridades políticas y teológicas. A raíz de estos acontecimientos, que marcarían su vida, la señora Saadawi no ha podido desvincularse jamás de la política: ha escrito más de cuarenta libros y en 2004 presentó su candidatura a las elecciones del gobierno egipcio. Ha vivido en varios países, entre los que destacó su estancia en EEUU durante tres años, en donde dijo no haber encontrado democracia en todo ese tiempo. Asimismo, sigue participando en todos los movimientos antiglobalización de forma muy activa como fue el de Porto Allegre.

 Para esta activista, el postcolonialismo no existe; ella lo llama neocolonialismo, en tanto en cuanto "los países siguen estando colonizados por la cultura norteamericana, que en Egipto, como en otros países colonizados, se debate con la religiosidad emergente: otra contradicción".

 En este sentido, la escritora destacó la vuelta a las religiones, consecuencia, dijo, "de factores económicos y de un sentimiento de amenaza constante".De este modo, reconoció no estar de acuerdo con la visión occidental sobre ciertos conflictos 'que llaman religiosos y que ocultan tras esta denominación el verdadero motivo, económico, como es el caso del enfrentamiento entre Israel y Palestina, donde se lucha por el control del agua'.

 De otro lado, con respecto al término cultura y haciendo referencia al título de la conferencia, Nawal reconoció que no le gusta esa palabra "porque el término tiene connotaciones políticas". Prefiere hablar de religión, que también, a su juicio, "es una forma de política" y además "encontramos dictaduras religiosas", agregó; si bien se vio obligada a defender el Islamismo frente a las declaraciones que hizo el Papa sobre el mundo musulmán, aduciendo que todas las religiones son violentas, aunque ahora toque hablar sólo de la musulmana".

 Precisamente este argumento es el que utilizó para criticar duramente a todas las religiones como forma de política que merma al ser humano y principalmente a la mujer. En este contexto, la escritora egipcia reflexionó sobre el fundamentalismo islámico del que habla en exclusividad Occidente y que, en contraposición, Nawal consideró "una revisión fanática que se da también en otras creencias del mundo, como es el caso del judaísmo en Israel e, incluso, en Estados Unidos".

 Así, finalizó su discurso advirtiendo de la "gran mentira que nos rodea en este mundo de contradicciones" que se construye a través de los ojos de Occidente difundiéndose en los medios de comunicación, donde los afortunados que nacen en la parte rica de él intentan lavar sus conciencias con la "caridad capitalista" a modo de limosna, como si aquello que poseen les perteneciera, demostrando así carecer de dignidad humana.

"Mi Dios es mi conciencia, es justicia, igualdad y humanidad", sentenció Nawal ante un auditorio estremecido ante tanta certeza. 

Cristina Sánchez Delgado

 Periodista

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Miércoles 23 de agosto de 2017 - 13:57